
Manejar un coche es un acto de responsabilidad que debe tomarse con la seriedad correspondiente. Por eso, es tan fundamental aprender a controlar las emociones al conducir. Ya que de acuerdo al informe Conducción ZEN: emociones, decisiones y conducción, las emociones son respuestas tan automáticas que pueden surgir en cualquier momento. Por lo que es prudente saber controlarlas en el momento idóneo.
A continuación, te compartimos los consejos más ideales.
Antes de comentarte cómo controlarlas debes conocer cuáles son las emociones que se suelen experimentar detrás del volante. Veamos las más comunes:
Ataca más que todo a los conductores impulsivos y agresivos, aquellos que reaccionan ante el más mínimo estímulo para asumir una conducta acelerada. Sobre todo cuando hay mucho tráfico sobre las vías u otros conductores cometen acciones inoportunas.
El miedo es otra de las tantas emociones al conducir que se experimentan tras el volante. Y suele atacar cuando el conductor es principiante o cuando se está en una ciudad desconocida. Por supuesto, esta emoción viene acompañada de nervios y ansiedad.
Los problemas del día a día suelen ser expresados en tristeza o felicidad. Cuando se siente la primera, el conductor se desconcentra parcial o completamente de la carretera.
En niveles adecuados, es la mejor emoción que un conductor puede experimentar. Sin embargo, cuando sobrepasa lo ‘normal’, también suele interrumpir la concentración al conducir.

De acuerdo a un estudio realizado por la Fundación Attitudes, de Audi, el conductor español generalmente es alegre y extrovertido. Sin embargo, también puede experimentar otras emociones a lo largo de su recorrido.
Luego de leer las emociones al conducir que son más comunes, te estarás preguntando: “¿Cómo sé que estoy ante un episodio emocional tras el volante?”. Estas serían algunas de las claves que te ayudarán a identificar un bloqueo emocional:
Una vez que se han identificado las señales en torno a la emoción que se está sintiendo en un momento dado, es prudente tomar acciones para remediar la situación. En este caso, te compartimos los siguientes consejos que te serán de gran utilidad para controlar los episodios emocionales detrás del volante:

La inteligencia emocional y la seguridad vial son dos elementos que han de acompañar a los conductores a lo largo de todo su recorrido. A fin de evitar caer en circunstancias que podrían comprometer tanto su bienestar como el de los demás conductores. Y por supuesto, los civiles que también transitan por las vías.